07 jun 2026

5 errores comunes al preparar infusiones en casa (y cómo evitarlos)

Descubre los fallos más habituales al hacer infusiones y cómo mejorar el sabor y las propiedades de tus tisanas caseras.

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Imagen: Anna Pou / Pexels

Preparar una infusión parece sencillo: echas agua caliente sobre una bolsita o unas hojas y esperas unos minutos. Sin embargo, ese gesto cotidiano esconde varios errores que pueden arruinar el sabor, la concentración o incluso las propiedades de la planta. Si alguna vez has notado que tu manzanilla sabe a "nada" o que el té verde te amarga, este artículo te ayudará a entender qué está pasando y cómo solucionarlo.

1. Usar agua demasiado caliente

El agua hirviendo a borbotones no es buena para todas las plantas. Mientras que algunas raíces o cortezas agradecen el punto de ebullición, las hojas tiernas y las flores se estropean con temperaturas superiores a 90 °C. Por ejemplo, la manzanilla, la melisa o la menta liberan mejor sus compuestos aromáticos y principios activos cuando el agua está entre 85 °C y 90 °C. Si usas agua a 100 °C, puedes quemar las partes más delicadas y obtener un sabor apagado o incluso desagradable.

Consejo práctico: Hierve el agua y luego espera entre 30 segundos y un minuto antes de verterla sobre las hierbas. Si tienes un termómetro de cocina, mejor que mejor.

2. No respetar los tiempos de reposo

Una infusión no es un café exprés: necesita su tiempo. El error más común es dejar reposar la bolsita solo un minuto, creyendo que así se evita la amargura. Pero cada planta tiene un tiempo óptimo de extracción. Las hojas finas (té verde, menta) suelen necesitar entre 5 y 7 minutos; las flores (tila, manzanilla), entre 5 y 10; y las raíces o cortezas (jengibre, canela), hasta 15 minutos. Si dejas menos tiempo, apenas extraes compuestos; si dejas demasiado, pueden aparecer sustancias amargas o astringentes.

Consejo práctico: Usa un reloj o un temporizador de cocina. Ajusta el tiempo según la planta y, si la infusión te sabe rara, prueba a reducir o aumentar un par de minutos.

3. Emplear hierbas de mala calidad o mal conservadas

La base de una buena infusión es la materia prima. Si las hierbas están viejas, han perdido color o aroma, el resultado será insípido. Las plantas secas conservan sus propiedades entre 6 y 12 meses si se guardan en frascos herméticos, lejos de la luz, el calor y la humedad. Las bolsitas de supermercado a veces llevan polvo y tallos, y apenas contienen hoja entera. Invertir en hierbas a granel de herbolarios de confianza marca la diferencia.

Consejo práctico: Compra pequeñas cantidades, guarda las hierbas en tarros de cristal opaco o en armarios cerrados, y etiquétalas con la fecha de compra. Si no huelen a nada, no las uses.

4. Tapar la taza incorrectamente

Parece un detalle menor, pero tapar la infusión durante el reposo evita que los aceites esenciales volátiles se escapen con el vapor. Esto es clave para plantas aromáticas como la menta, el hinojo o la salvia. Al mismo tiempo, si dejas la taza destapada, la infusión se enfría antes y los compuestos no se extraen bien. Sin embargo, para algunas preparaciones (como el té verde), una tapa demasiado hermética puede concentrar compuestos amargos. Lo ideal es una tapa ligera (un platillo) que permita un mínimo intercambio de aire.

Consejo práctico: Tapa la taza con un platillo durante el tiempo de reposo, pero no la selles herméticamente. Pasado el tiempo, retira la tapa y las hierbas para que no sigan infusionando.

5. Reutilizar las hierbas varias veces

En un afán de ahorro, a veces se vuelve a echar agua caliente sobre las mismas hojas. La primera extracción ya ha liberado la mayor parte de los principios activos y aromas. La segunda infusión será muy suave, casi agua coloreada. Solo algunas plantas como el té verde de calidad (Gyokuro, Longjing) o ciertas mezclas pueden aguantar dos infusiones, pero en general no merece la pena. Si quieres aprovechar una mezcla de hierbas, mejor usa la cantidad justa para una taza.

Consejo práctico: Calcula una cucharadita de hierba seca por taza (o una bolsita) y deséchala después de usarla. Si te sabe a poco, prueba a aumentar la cantidad de planta, no a reutilizarla.

Preguntas frecuentes

¿Puedo mezclar varias hierbas en la misma infusión?
Sí, siempre que combines plantas con tiempos de reposo y temperaturas similares. Por ejemplo, mezcla menta y melisa (hojas) o manzanilla y tila (flores). Evita juntar cortezas duras con hojas delicadas.

¿El agua mineral es mejor que la del grifo?
El agua del grifo con mucho cloro o cal puede alterar el sabor. Si es tu caso, usa agua filtrada o mineral de baja mineralización. El agua destilada no se recomienda porque extrae peor los compuestos.

¿Cuánto tiempo puedo guardar una infusión ya hecha?
Lo ideal es consumirla recién hecha. Si la guardas en la nevera, aguanta hasta 24 horas, pero pierde aroma y puede desarrollarse microorganismos. No la recalientes más de una vez.

¿Las infusiones caducan?
Las hierbas secas pierden propiedades con el tiempo, pero no se ponen malas si están secas y bien conservadas. Un olor a humedad o moho indica que debes desecharlas.